
Rafa Nadal demostró a Andy Murray, que aún le queda mucho para hacerle verdadero daño. Si el británico ya se ha convertido en un dolor de muelas para Federer, con el español lo va a tener bastante más difícil…
El haberle ganado hace un mes la final del torneo de Miami, daba un poco más de morbo al partido pero rápidamente se vio quien estaba más metido en el partido.
80 minutos fueron suficientes para reeditar un título que se consigió en 2007, el marcador habla por si mismo 6-1 y 6-2.
El español jugó un tenis casi perfecto con un 81% de efectividad en su saque. Los peloteos largos eran dominados por un Nadal que veía como Murray fallaba desde el fondo y no sabía que hacer para romper el intenso ritmo.
RÉCORDS A LA VISTA
Con la victoria de ayer, a Nadal tan sólo le queda ganar un Open 1000 (nueva denominación de los antiguos Masters Series) para igualar a Federer. El español cuenta con 13 por 14 del suizo mientras que también acecha a Andre Agassi que consiguió 17.
22 años y 33 títulos con la cabeza muy amueblada. “Todo esto es momentáneo y va a pasar; si no lo supiera, en el futuro la castaña sería bastante grande, declaró durante el torneo. Alguien que pronuncia esas palabras siendo el número uno de el mundo demuestra una madurez y una
entereza extraordinarias. Como ya hemos dicho otras veces, se trata sin duda de un modelo a seguir.





