
La vigente campeona de Roland Garros y efímera número uno del mundo durante la pasada temporada, la tenista serbia Ana Ivanovic, no está últimamante tan fina como antes. Su tenis sólido, ese que le llevó a ganar el Grand Slam de tierra batida en París, se ha vuelto irregular e impreciso. Ivanovic se ha quedado muchas veces lejos de las rondas finales de torneos importantes y eso es algo preocupante en una tenista de su categoría. Paradojas de la vida, la ex pareja de Fernando Verdasco atraviesa un momento bajo justo al mismo tiempo que el tenista madrileño está desarrollando el mejor tenis de su vida en cada torneo.
Algunos medios de comunicación, hablan sobre la posibilidad de que Ana Ivanovic pueda cambiar de entrenador en breve. Y es que resulta que su relación profesional con Sven Groenefeld parece haber llegado a su fin después de que este hubiera comunicado a la tenista que no iba apoder acompañarla a todos los torneos. Uno de los candidatos a sustituirlo es Dave Rineberg, ex entrenador de Serena y Venus Williams entre otras tenistas. Sea como sea, la serbia quiere recuperar su mejor nivel, ya que el inicio de la temporada no está siendo demasiado halagüeño. En el torneo de Brisbane no pasó de los cuartos de final y si el año pasado jugó la final del Open de Australia, este año tan sólo llegó hasta la tercera ronda cayendo ante la rusa Alisa Kleybanova, lo que le ha hecho bajar hasta el octavo puesto del ranking WTA.





